sábado, 6 de octubre de 2007

06/10/07: El día después de mañana

El día después de mañana, se empezará a vislumbrar quiénes realmente se sienten comprometidos con el desarrollo del país como un todo: tanto económica como socialmente. Caerán las máscaras y se harán evidentes los verdaderos intereses o desintereses, en la acción directa o en la pasividad de la indiferencia. Porque será a partir de mañana que, debiendo aceptar la ineludible voluntad de la mayoría, de la masa, empiece el verdadero trabajo.

Más importante que lo que se decida mañana será lo que se haga después dicha decisión: las acciones que se tomen para garantizar un verdadero desarrollo socioeconómico y fortalecimiento de Costa Rica, se apruebe o no el instrumento de doble filo en el que se podría convertir el TLC.

El día después de mañana, los mediocres culparán de todo lo negativo que trascienda en el país a la aprobación o a la no aprobación del TLC, dependiendo del bando con el que se hayan sentido identificados. Serán ellos los que, como fanáticos de fútbol tras un partido, celebrarán sintiéndose victoriosos o se lamentarán al creerse derrotados, cuando escuchen el resultado. Imposibilitados de abstraerse a la verdadera colectividad, no concebirán la idea de que dicho resultado, lejos de dar la razón a alguno, únicamente reflejará la ‘opinión’ de la masa al respecto.

Sintiendo que ya ha cumplido con todo su deber, que su papel en el desarrollo del país termina después del referendo, la masa se limitará a sentarse y observar —si acaso— las consecuencias de esta disposición colectiva, elogiando o censurando las decisiones que se tomen al respecto, nunca comprendiéndolas o participando activamente en ellas.

La decisión más importante que pueda tomar el costarricense será la que tome después del 7 de Octubre, cuando decida cómo lidiar con el resultado del referendo y qué papel está dispuesto a desenvolver en el desarrollo socioeconómico de su nación...

... cuando decida si, oponiéndose a lo que decida la mayoría, se convertirá en parte del problema, o, respetando con humildad la voluntad popular, luchará por ser parte de la solución.
OSR



«La pura verdad es que en el mundo pasa en todo instante, y, por tanto, ahora, infinidad de cosas. La pretensión de decir qué es lo que ahora pasa en el mundo ha de entenderse, pues, como ironizándose a sí misma. Mas por lo mismo que es imposible conocer directamente la plenitud de lo real, no tenemos más remedio que construir arbitrariamente una realidad, suponer que las cosas son de cierta manera.»

«Vivir es sentirse ‘fatalmente’ forzado a ejercitar la ‘libertad’, a decidir lo que vamos a ser en este mundo. Ni un solo instante se deja descansar a nuestra actividad de decisión. Inclusive cuando desesperados nos abandonamos a lo que quiera venir, hemos decidido no decidir. »
José Ortega y Gasset


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